La vida para un jugador del montón
Publicado: Mar, 15 Abr 2014, 02:06
Les comparto esta más que interesante entrevista de la revista Forbes a Michael Russell el año pasado, para analizar:
En julio, Michael Russell ganó un torneo de tenis en Manta, Ecuador, viajando 8.628 millas para llegar allí y volver. Fue una de sus mejores actuaciones durante todo el año y la victoria le permitió ganar 5.000 dólares, sin embargo, apenas fue suficiente para la semana de aventura. Bienvenidos al mundo bizarro y poco grato del tenis profesional.
Russell es el jugador 92 ª del ranking mundial . Como uno de los cien mejores jugadores de este deporte, se gana la vida cómodamente pero él no tiene los millones de dólares en publicidad de un jet-set como Roger Federer. Su premio en metálico de por vida ( 2.100.000 dólares ganados en 15 años ), sugiere una vida de extravagancia, pero esa cifra no tiene en cuenta los gastos necesarios para jugar profesionalmente, que Russell estima en 75.000 dólares el año pasado. Los viajes absorbieron $35.000 . Los impuestos comieron otra parte importante de los $75.000. Incluso las raquetas y su encordado constituían un gasto importante . Hasta $300 al torneo, los encordados de raqueta que necesitaba al año ascendieron a cerca de $9.000. Con los gastos tan altos, los hombres y mujeres clasificados fuera del top 100, a menudo luchan por sobrevivir en el tour.
Russell habló con FORBES desde su habitación del hotel en Montreal, donde estaba compitiendo en el torneo de clasificación para la Copa Rogers, sobre la realidad financiera de jugar tenis profesional . Ganó $210.000 en premios durante el año pasado, ganando un adicional de $60.000 en patrocinios. Federer, el estándar de oro en el tenis ( hasta tiene marcas doradas sobre sus zapatos de Wimbledon ), se embolsó la friolera de $45 millones en dinero de patrocinadores durante el mismo período.
A medida que el deporte se ha convertido en algo más físico y competitivo debido a las mayores tecnologías de las raquetas, la desaceleración de superficies y una agilidad en la pista sin precedentes ( Nadal, por ejemplo ), los jugadores están pagando más para obtener una ventaja sobre sus oponentes. Esperen que eso continúe: "Los cuatro mejores jugadores no sólo tienen un entrenador. También un fisioterapeuta, un médico, un partner para practicar con ellos. Cuatro, cinco, seis o más personas en su nómina", dijo Russell. Por desgracia , la contratación de un equipo de tenis SWAT llevaría a la bancarrota a la gran mayoría de los profesionales. En la mayoría de los torneos, Russell debe adaptarse a muchas de las cosas que ofrecen los torneos e incluir trabajo previo de su parte: la búsqueda de las ofertas de hotel más baratas, compartir un masajista en el lugar con otros jugadores, usar millas de viajero frecuente, y así sucesivamente.
El año de Russell es bueno para sus estándares, su semifinal en Newport y los cuartos de final en Memphis, significa que ha disputado mayoría de sus torneos este año en el ATP World Tour y no los Challenger y Futures. Competir en el principal tour de tenis 'es vital para que los profesionales prosperen' . Un joven que irrumpió en el circuito como Pablo Carreño Busta, por ejemplo, ha ganado un ridículo 71 partidos este año, 66 de los cuales eran Challengers y Futures, pero él sólo ha ganado $120,000 en premios. En algunos de esos Futures, Carreño Busta solo obtuvo exiguos pagos de $1,300 . Él probablemente perdió dinero, incluso cuando estaba ganando, según los cálculos de Russell.
Acerca de las 'ligas menores del tenis', Russell señaló que: "Si pierdes en las primeras rondas de Challengers, sólo te embolsas alrededor de $500 a $1,000. Para cubrir los gastos, tienes que hacer semifinales mínimo y así incluso, a veces, pierdes dinero. Hay que tener en cuenta que muchos de los Challengers no brindan una cálida estadía, toca pagar los viajes y otros servicios de cuenta propia. Siguiendo la lógica de Russell , "un jugador debe ganar alrededor de $2.000 a $3.000 cada semana sólo para mantenerse a flote".
La brecha salarial entre los jugadores top y todos los demás sólo se está ampliando. El premio monetario del US Open, donde se otorga entrada directa sólo a los mejores 100 jugadores, ha aumentado 429% desde 1990. Los perdedores de la primera ronda obtendrán 23.000 dólares este año. Para los eventos Challenger, no obstante, el premio se ha mantenido estable durante el mismo período, sin aumentos ni siquiera dignos.
El Challenger de Manta que Russell ganó en julio, es un gran ejemplo de cómo los crecientes costos y los salarios rígidos del circuito Challenger y Future crean efectos perversos e increíbles como perder dinero cuando se gana un torneo.
Russell hizo hincapié en la importancia de tomar decisiones financieras inteligentes en la gira frente a los altos costos y la competencia, por ejemplo, la localización de su base de operaciones, que en su caso es Houston, y es económicamente más amigable que Florida donde van muchas de las superestrellas. Sean Packard, un contador público que se especializa en la planificación fiscal para atletas profesionales, dijo que las finanzas son enormemente complicadas para los tenistas y 'deben tomar notables decisiones'. "Si eres un jugador de tenis, estás en la obligación de llevar la contabilidad de lo que es tu propia empresa: debes ocuparte de ti mismo si no eres un jugador top, pagar toneladas de viajes, impuestos en todas las partes donde juegas. Tienes una gran cantidad de estos gastos que pagar por adelantado y hacerte responsable de ello tú solo sino eres una superestrella, no importa lo bien o mal que lo hagas en los torneos, debes hacerlo".
Packard habló sobre la victoria de Russell en Manta, "profesionalmente era bueno que él fuera a Ecuador y ganara. Financieramente, puede haber perdido dinero. Pero su victoria podría ayudarle a sus posibilidades de entrar al cuadro principal de los Grand Slam. Todo es cuestión de tratar de entrar en los grandes torneos". Russell jugó 32 torneos el último año, cuatro de ellos de Grand Slam, con el total del 40 % de sus premios proveniente solo de los cuatro grandes: una dimensión de lo importante que es para los jugadores comunes y silvestres acceder a un cuadro principal de un Gran Slam.
Russell ha obtenido buenos resultados este año en los eventos de la ATP, incluyendo semifinales en Newport, que le dieron $22.280 ( no está mal para una semana de trabajo). Pero los jugadores a quienes les resulta más difícil de jugar la gira ATP, solo pueden vivir o morir en previas de los Slams, lo que significa que una o dos lesiones inoportunas pueden convertir un año prometedor en una catástrofe, así hayas obtenido victorias en las ligas menores, todo puede ir al traste.
"Para contrarrestar esto", la ATP ha desarrollado un programa de pensiones que proporciona apoyo financiero a los jugadores después de sus carreras. La pensión se activa para los mejores 125 singlistas de la ATP y los 40 mejores doblistas que reúnan los requisitos a fin de año durante cinco años. (Puntos Slams, Challenger y Futures no cuentan).
Desde el número uno del mundo hasta el 125avo clasificado, todos obtendrán la misma cantidad de ganancias, este es un programa innovador, incluso socialista. Para beneficiarse del plan de pensiones, los jugadores deben competir principalmente en el ATP World Tour. Dado que el grueso de los ingresos proviene de la ATP, esto tiene sentido, pero ignora a los jugadores fuera del top 125, los jugadores que realmente podrían verse beneficiados de esta seguridad financiera al finalizar sus carreras. Jorge Escallón, director de Administración del Tesoro / Beneficios de la ATP, dijo que los jugadores que se recompensan de pensiones tras una carrera de tenista profesional con la estructura actual del plan de pensiones de ATP, reciben algo verdaderamente positivo: "los mejores jugadores están haciendo parte de manera significativa, de uno de los principales beneficios de los jugadores del Tour".
El plan de pensiones ejemplifica el enfoque de la ATP en la fabricación de una opción profesional de tenis viable para un mayor número de profesionales, a pesar del aumento en los costos para los jugadores. Escallón añadió: "Durante los últimos dos años, la ATP ha aumentado su contribución a la pensión en más de un 100 %. El objetivo es proporcionar una sólida ventaja para los jugadores que compiten en la gira [ ATP World Tour] regularmente ".
¿Y los jugadores que no están compitiendo en el circuito de la ATP con regularidad?, ¿no es una ironía el plan de pensiones de la ATP?, ¿debería ofrecerla a los que verdaderamente la necesitan? Patrick McEnroe, director general de Desarrollo de Jugadores de la Asociación de Tenis de Estados Unidos, dijo que la posibilidad de que jóvenes talentosos no jueguen tenis por los costos que tienen que hacer, hace que se pierdan muchos talentos. "Si usted tiene un hijo de 7 años, es mucho más fácil de decirle que siga profesionalmente en baloncesto o béisbol que en tenis. El desafío con el tenis, es que una vez que estás expuesto, se necesita una gran cantidad de tiempo y organización para hacer que juegues mucho mejor".
McEnroe entiende y comprende la lucha por los jugadores de menor rango. "Yo era un jugador de esos. No podía darme el lujo de un entrenador a tiempo completo hasta que tuve veintitantos años. Elogio lo que hacen jugadores como Russell , pero si él fuera un jugador de baloncesto profesional ganaría mucho más y evitaría todo eso que debe hacer un jugador de tenis".
Aún queda trabajo por hacer para garantizar la seguridad financiera de los jugadores. Si los Challengers siguen premiando de esa manera estática sin aumentos, los jugadores fuera de los 100 primeros se apretarán aún más, cada vez más forzados a retirarse por falta de fondos. Los jugadores jóvenes que parecen ser prometedores pueden desviarse cada vez más a otros deportes que premian sus carreras profesionales más generosamente. Los jugadores, los aficionados y el deporte van a sufrir .
Hay una simple razón por la que Michael Russell sigue jugando a una edad en la que la mayoría de los profesionales han colgado sus raquetas: "Yo todavía puedo ganar más de 200.000 dólares al año. Dudo hacerlo en otro trabajo".
Para Russell, sin embargo, la pasión y los aspectos positivos financieros son claros. Al margen de eso dijo que "el tenis es un deporte duro. Pero es un gran deporte".
En julio, Michael Russell ganó un torneo de tenis en Manta, Ecuador, viajando 8.628 millas para llegar allí y volver. Fue una de sus mejores actuaciones durante todo el año y la victoria le permitió ganar 5.000 dólares, sin embargo, apenas fue suficiente para la semana de aventura. Bienvenidos al mundo bizarro y poco grato del tenis profesional.
Russell es el jugador 92 ª del ranking mundial . Como uno de los cien mejores jugadores de este deporte, se gana la vida cómodamente pero él no tiene los millones de dólares en publicidad de un jet-set como Roger Federer. Su premio en metálico de por vida ( 2.100.000 dólares ganados en 15 años ), sugiere una vida de extravagancia, pero esa cifra no tiene en cuenta los gastos necesarios para jugar profesionalmente, que Russell estima en 75.000 dólares el año pasado. Los viajes absorbieron $35.000 . Los impuestos comieron otra parte importante de los $75.000. Incluso las raquetas y su encordado constituían un gasto importante . Hasta $300 al torneo, los encordados de raqueta que necesitaba al año ascendieron a cerca de $9.000. Con los gastos tan altos, los hombres y mujeres clasificados fuera del top 100, a menudo luchan por sobrevivir en el tour.
Russell habló con FORBES desde su habitación del hotel en Montreal, donde estaba compitiendo en el torneo de clasificación para la Copa Rogers, sobre la realidad financiera de jugar tenis profesional . Ganó $210.000 en premios durante el año pasado, ganando un adicional de $60.000 en patrocinios. Federer, el estándar de oro en el tenis ( hasta tiene marcas doradas sobre sus zapatos de Wimbledon ), se embolsó la friolera de $45 millones en dinero de patrocinadores durante el mismo período.
A medida que el deporte se ha convertido en algo más físico y competitivo debido a las mayores tecnologías de las raquetas, la desaceleración de superficies y una agilidad en la pista sin precedentes ( Nadal, por ejemplo ), los jugadores están pagando más para obtener una ventaja sobre sus oponentes. Esperen que eso continúe: "Los cuatro mejores jugadores no sólo tienen un entrenador. También un fisioterapeuta, un médico, un partner para practicar con ellos. Cuatro, cinco, seis o más personas en su nómina", dijo Russell. Por desgracia , la contratación de un equipo de tenis SWAT llevaría a la bancarrota a la gran mayoría de los profesionales. En la mayoría de los torneos, Russell debe adaptarse a muchas de las cosas que ofrecen los torneos e incluir trabajo previo de su parte: la búsqueda de las ofertas de hotel más baratas, compartir un masajista en el lugar con otros jugadores, usar millas de viajero frecuente, y así sucesivamente.
El año de Russell es bueno para sus estándares, su semifinal en Newport y los cuartos de final en Memphis, significa que ha disputado mayoría de sus torneos este año en el ATP World Tour y no los Challenger y Futures. Competir en el principal tour de tenis 'es vital para que los profesionales prosperen' . Un joven que irrumpió en el circuito como Pablo Carreño Busta, por ejemplo, ha ganado un ridículo 71 partidos este año, 66 de los cuales eran Challengers y Futures, pero él sólo ha ganado $120,000 en premios. En algunos de esos Futures, Carreño Busta solo obtuvo exiguos pagos de $1,300 . Él probablemente perdió dinero, incluso cuando estaba ganando, según los cálculos de Russell.
Acerca de las 'ligas menores del tenis', Russell señaló que: "Si pierdes en las primeras rondas de Challengers, sólo te embolsas alrededor de $500 a $1,000. Para cubrir los gastos, tienes que hacer semifinales mínimo y así incluso, a veces, pierdes dinero. Hay que tener en cuenta que muchos de los Challengers no brindan una cálida estadía, toca pagar los viajes y otros servicios de cuenta propia. Siguiendo la lógica de Russell , "un jugador debe ganar alrededor de $2.000 a $3.000 cada semana sólo para mantenerse a flote".
La brecha salarial entre los jugadores top y todos los demás sólo se está ampliando. El premio monetario del US Open, donde se otorga entrada directa sólo a los mejores 100 jugadores, ha aumentado 429% desde 1990. Los perdedores de la primera ronda obtendrán 23.000 dólares este año. Para los eventos Challenger, no obstante, el premio se ha mantenido estable durante el mismo período, sin aumentos ni siquiera dignos.
El Challenger de Manta que Russell ganó en julio, es un gran ejemplo de cómo los crecientes costos y los salarios rígidos del circuito Challenger y Future crean efectos perversos e increíbles como perder dinero cuando se gana un torneo.
Russell hizo hincapié en la importancia de tomar decisiones financieras inteligentes en la gira frente a los altos costos y la competencia, por ejemplo, la localización de su base de operaciones, que en su caso es Houston, y es económicamente más amigable que Florida donde van muchas de las superestrellas. Sean Packard, un contador público que se especializa en la planificación fiscal para atletas profesionales, dijo que las finanzas son enormemente complicadas para los tenistas y 'deben tomar notables decisiones'. "Si eres un jugador de tenis, estás en la obligación de llevar la contabilidad de lo que es tu propia empresa: debes ocuparte de ti mismo si no eres un jugador top, pagar toneladas de viajes, impuestos en todas las partes donde juegas. Tienes una gran cantidad de estos gastos que pagar por adelantado y hacerte responsable de ello tú solo sino eres una superestrella, no importa lo bien o mal que lo hagas en los torneos, debes hacerlo".
Packard habló sobre la victoria de Russell en Manta, "profesionalmente era bueno que él fuera a Ecuador y ganara. Financieramente, puede haber perdido dinero. Pero su victoria podría ayudarle a sus posibilidades de entrar al cuadro principal de los Grand Slam. Todo es cuestión de tratar de entrar en los grandes torneos". Russell jugó 32 torneos el último año, cuatro de ellos de Grand Slam, con el total del 40 % de sus premios proveniente solo de los cuatro grandes: una dimensión de lo importante que es para los jugadores comunes y silvestres acceder a un cuadro principal de un Gran Slam.
Russell ha obtenido buenos resultados este año en los eventos de la ATP, incluyendo semifinales en Newport, que le dieron $22.280 ( no está mal para una semana de trabajo). Pero los jugadores a quienes les resulta más difícil de jugar la gira ATP, solo pueden vivir o morir en previas de los Slams, lo que significa que una o dos lesiones inoportunas pueden convertir un año prometedor en una catástrofe, así hayas obtenido victorias en las ligas menores, todo puede ir al traste.
"Para contrarrestar esto", la ATP ha desarrollado un programa de pensiones que proporciona apoyo financiero a los jugadores después de sus carreras. La pensión se activa para los mejores 125 singlistas de la ATP y los 40 mejores doblistas que reúnan los requisitos a fin de año durante cinco años. (Puntos Slams, Challenger y Futures no cuentan).
Desde el número uno del mundo hasta el 125avo clasificado, todos obtendrán la misma cantidad de ganancias, este es un programa innovador, incluso socialista. Para beneficiarse del plan de pensiones, los jugadores deben competir principalmente en el ATP World Tour. Dado que el grueso de los ingresos proviene de la ATP, esto tiene sentido, pero ignora a los jugadores fuera del top 125, los jugadores que realmente podrían verse beneficiados de esta seguridad financiera al finalizar sus carreras. Jorge Escallón, director de Administración del Tesoro / Beneficios de la ATP, dijo que los jugadores que se recompensan de pensiones tras una carrera de tenista profesional con la estructura actual del plan de pensiones de ATP, reciben algo verdaderamente positivo: "los mejores jugadores están haciendo parte de manera significativa, de uno de los principales beneficios de los jugadores del Tour".
El plan de pensiones ejemplifica el enfoque de la ATP en la fabricación de una opción profesional de tenis viable para un mayor número de profesionales, a pesar del aumento en los costos para los jugadores. Escallón añadió: "Durante los últimos dos años, la ATP ha aumentado su contribución a la pensión en más de un 100 %. El objetivo es proporcionar una sólida ventaja para los jugadores que compiten en la gira [ ATP World Tour] regularmente ".
¿Y los jugadores que no están compitiendo en el circuito de la ATP con regularidad?, ¿no es una ironía el plan de pensiones de la ATP?, ¿debería ofrecerla a los que verdaderamente la necesitan? Patrick McEnroe, director general de Desarrollo de Jugadores de la Asociación de Tenis de Estados Unidos, dijo que la posibilidad de que jóvenes talentosos no jueguen tenis por los costos que tienen que hacer, hace que se pierdan muchos talentos. "Si usted tiene un hijo de 7 años, es mucho más fácil de decirle que siga profesionalmente en baloncesto o béisbol que en tenis. El desafío con el tenis, es que una vez que estás expuesto, se necesita una gran cantidad de tiempo y organización para hacer que juegues mucho mejor".
McEnroe entiende y comprende la lucha por los jugadores de menor rango. "Yo era un jugador de esos. No podía darme el lujo de un entrenador a tiempo completo hasta que tuve veintitantos años. Elogio lo que hacen jugadores como Russell , pero si él fuera un jugador de baloncesto profesional ganaría mucho más y evitaría todo eso que debe hacer un jugador de tenis".
Aún queda trabajo por hacer para garantizar la seguridad financiera de los jugadores. Si los Challengers siguen premiando de esa manera estática sin aumentos, los jugadores fuera de los 100 primeros se apretarán aún más, cada vez más forzados a retirarse por falta de fondos. Los jugadores jóvenes que parecen ser prometedores pueden desviarse cada vez más a otros deportes que premian sus carreras profesionales más generosamente. Los jugadores, los aficionados y el deporte van a sufrir .
Hay una simple razón por la que Michael Russell sigue jugando a una edad en la que la mayoría de los profesionales han colgado sus raquetas: "Yo todavía puedo ganar más de 200.000 dólares al año. Dudo hacerlo en otro trabajo".
Para Russell, sin embargo, la pasión y los aspectos positivos financieros son claros. Al margen de eso dijo que "el tenis es un deporte duro. Pero es un gran deporte".