
El norteamericano Vincent Spadea fue campeón en el Orange Bowl de 1992 y alcanzó, en 2005, el puesto #18 del ránking ATP como su mejor colocación.
Representó a su país en Copa Davis y en dos juegos olímpicos. Pero su carrera está signada por un dato estadístico que lo va a acompañar por mucho tiempo. Quizá por el resto de su vida: Es el jugador que ostenta la mayor cantidad de partidos perdidos en forma ininterrumpida.
En efecto, Spadea comienza con su racha perdedora en 1999. Precisamente en el ATP de Lyon, donde vence a Yevgeny Kafelnikov en cuartos , para caer en semifinales con Lleyton Hewitt. En ese momento estaba en el puesto #22 de ATP y acumuló la histórica cifra de 21 partidos sin ganar, cosa que ocurrió recién en el Wimbledon 2000, frente al poderoso sacador local Greg Rusedsky en partido de cinco sets. Spadea ya había retrocedido hasta el puesto #61.
Aquel triunfo no fue, desgraciadamente para "Vince", su regreso a una racha aceptable. Las derrotas continuaron, pero alternadas con triunfos de alto impacto. En el camino a la recuperación tuvo oportunidad de vencer a grandísimos jugadores: en 2001 a Sergi Bruguera, Paradorn Srichaphan, Jarkko Nieminen, Mardy Fish, James Blake, En 2002 a Michael Chang, Cedrik Pioline, Michael Llodra, James Blake, Albert Costa, Magnus Norman, Mario Ancic, Karol Kucera, Feliciano Lopez, En 2003 alcanza semifinales en Menphis, Indian Wells, Montecarlo y Moscú, y obtiene victorias frente a Fish, Llodra, Kiefer, Youzhny, Ljubicic y Davydenko. En 2004 gana su único título en Scottdale, superando entre otros, a Andy Roddick en semifinales. Casualmente, Roddick lo vencerá en semifinales de Miami, antes de sus muy buenas victorias frente a Blake, Safin, Stepanek, Srichaphan y Calleri.
Cuartos de final en Roma, R4 en Wimbledon, final en Delray Beach, semifinales en Lyon y una victoria en primera rueda de Madrid frente al mismísimo Rafael Nadal le dejan un sabor lo suficientemente dulce como para olvidar su aún no superado récord de mala racha.
En 2005 comienza un paulatino declive que se prolongará hasta el final de su carrera. En 2008 dejará de ser top #100, y en 2010 registrará su último partido de ATP.
Spadea tiene, en su propia vergüenza, un factor de orgullo: Su recuperación anímica no lo llevó a ser N°1 del mundo, (solo #18), pero me gustaría saber cuántos jugadores son capaces de obtener victorias importantes luego de una racha de 21 partidos perdidos en forma consecutiva (entre una temporada y la otra), ganar torneos, llegar a instancias importantes, vencer a rivales de gran jerarquía y rematar con una victoria sobre Nadal en Madrid. Creería que son muy pocos.
Evaristo Pescadas Traful

